yogur casero

Preparar yogur casero es muy y saludable

El yogur es uno de los alimentos más saludables que existen, al tiempo que es exquisito y se le utiliza para múltiples propósitos en el ámbito de la gastronomía y, más específicamente, en la repostería. En tal virtud enseñaremos cómo preparar yogur casero.

El yogur casero es muy sencillo de preparar en casa

El ingrediente básico es, por supuesto, la leche, bien sea entera, semidescremada, descremada o en polvo. Esta última es la máshecho en casa recomendable, dado que el resultado final, esto es, el yogur, presentará menores niveles de acidez.

Para preparar yogur casero es preciso, en primer lugar, calentar la leche hasta que esté entre tibia y, levemente, caliente. A continuación, la debemos separar del fuego, para dejarla reposar hasta que se enfríe por sí sola, sin que la vayamos a colocar en el refrigerador.

El siguiente paso, consiste en agregarle un poco de yogur comercial, sin que importe el sabor, la marca, el nivel de calidad, ni nada que se parezca.

Es más, desde el punto de vista de la economía y, además, para quienes pretendan emprender con negocio, es muy importante tener en cuenta que, del primer resultado del yogur casero, sacaremos un poco para utilizarlo en los procesos subsiguientes.

De esta manera, entonces, no será necesario estar comprando yogur comercial que, dicho sea de paso, suele ser algo costoso, en lo que tiene que ver con la mayoría de las marcas.

Los siguientes pasos para preparar yogur casero

pasos a seguirUna vez le agreguemos el yogur comercial a la leche ya fría, la llevamos a la licuadora, con el fin de batirla generosamente, por unos tres o cuatro minutos.

Luego, pasamos esta preparación a un recipiente que sea de plástico o, bien, de vidrio (jamás de otro material), vertiéndolo despacio y cuidadosamente.

Inmediatamente, esto es, en el acto y para evitar que agentes contaminantes del ambiente ingresen en el recipiente, lo tapamos con un paño de algodón ligero.

Decimos que debe ser ligero, con la finalidad de que la preparación pueda “respirar” durante toda la noche, en la que se llevará a cabo la fermentación por sí sola y sin que tengamos que hacer, absolutamente, nada.

Retomando el proceso, anotemos que es necesario fijar el paño de algodón ligero al recipiente, con una tirilla elástica o, bien, de goma, con el fin que no se vaya a separar durante la noche, dado que estropearíamos todo el proceso.

Al día siguiente, en la mañana y sin que dejemos pasar mucho tiempo, debemos revisar la preparación y, de paso, revolverla generosamente para, luego, proceder a endulzarla al gusto, esto es, con azúcar, estevia, Splenda o con el edulcorante que se desee.

Una de las grandes ventajas de este método para preparar yogur casero, aparte de la economía, se constituye por el hecho de que, prácticamente, no tiene fecha de vencimiento (por decirlo de alguna manera), siempre y cuando, eso sí, permanezca en el refrigerador.

Invitamos a nuestros lectores a que realicen la prueba (que, por demás, es de lo más sencilla), para que se cercioren de que, de un lado, es fácil y económico y, de otra parte, de que es posible dejarlo, por dos o tres meses, en el refrigerador sin que se dañe, al contrario de lo que sucede con el yogur comercial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *